RUSH (II) SAN MARTIN DE LOS ANDES

Segunda etapa de mi corto viaje a la Patagonia Norte: San Martín de los Andes y Ten Rivers Lodge, donde viví e hice mi primera experiencia en hotelería y dejé pasar de apoco, tres años especiales de mi vida. Cuántos recuerdos!. San Martín es un lugar especial; le nació el turismo allá por los ´70, de la mano del Centro de Ski Chapelco, los primeros vuelos de Austral y el extinto hotel Sol de los Andes.
El centro de Ski tiene el particular encanto de sus bosques de lengas, sus pistas ondulantes entre los árboles y una atmósfera de amistades y familias.
Pero de a poco, la oferta al turismo se fue ampliando, a través de una revalorización de los lagos, ríos y montañas como destinos espectaculares para los deportes de verano, y para todo lo relacionado con el turismo de contacto con la naturaleza.
Veranos secos y tardes interminables, con decenas de opciones a dónde ir y qué hacer alrededor de esta ciudad que no termina de ser pueblo y que no quiere perder los encantos de lo pequeño.
Van mis preferencias y recomendaciones:
Flyfishing en el río Malleo: Malleo “arriba”, camino al inminente Paso Tromen y a la vera del Volcán Lanín; Malleo “abajo”, dentro de la reserva mapuche, hasta su agotamiento en el enorme Aluminé, por un camino casi huella, con condoreras al paso.
Y las estancias centenarias como Quem Quem Treu, descendiente por sucesión de Estancia Gente Grande, una de las propiedades más extensas que se recuerde en estos territorios. Y Filo Hua Hum, refugio de nobles ciervos y buena pesca en su spring creek. Y Lago Hermoso, y los vericuetos del río “padre de la pesca con mosca”: el Chimehuin.
Y para las preferencias de otros, están esos circuitos de mountain bike y trekking de variada dificultad en las huellas que rodean los cerros sobre los márgenes del Lago Lacar, las cabalgatas a parajes donde no llegan los motorizados….siempre rumbo al oeste, la observación de aves en sus santuarios, las termas al pie de la Cordillera y el más urbano Golf, con una cancha excelente y otra en camino. Y las canoas, las flotadas y el rafting, y todo lo que la imaginación, el tiempo y buenas guiadas profesionales permitan experimentar en estos vastos territorios .
Y Ten Rivers Lodge, nuestro primogénito hotel, con sus exclusivas 4 habitaciones, que fue el punto de partida de nuestra Cadena Hotelera, y el fundamento de nuestra filosofía de servicios. Su misión está bien cumplida.
Claudio Oliveira